Un bolso cubierto de piedra natural pide un cuidado distinto al de un bolso de piel. Estas son las tres cosas que importan.
La piedra
El mineral pulido se raya y se astilla con los golpes. Guarde el bolso en su bolsa de tela cuando no lo lleve y evite el contacto con perfumes, lacas y cosméticos: los disolventes apagan el brillo del pulido.
La piel
Mantenga la piel lejos de la humedad prolongada y del sol directo. Si se moja, deje que seque al aire y nunca con calor.
El uso
El peso trabaja sobre el montaje de las cuentas. Evite cargar el bolso por encima de su capacidad natural y sujételo por el asa, no por el cuerpo.